O sobre hasta qué punto a la familia Muruzábal se le puede ir la olla
Las guerras carlistas son un sinónimo de mi familia. La regia y absolutamente taladrada familia Muruzábal.
Me remito a los orígenes. Papá: Caballero de la Orden de la Legitimidad Proscrita. Cruz al mérito impuesta por Carlos Hugo de Borbón Parma en octubre de 2000. Trieste.
En definitiva -y háganse cargo de la hondura y consecuencias del caso-: tengo un padre capaz de irse a Trieste para que un rey que no pudo reinar le clave una cruz en la solapa por serle fiel. Papá intentó casarme con don Jaime, pero no lo consiguió. No creo que a don Jaime le hubiera parecido buena idea, en cualquier caso.
Y así, sin matrimonio morganático de por medio, me conformé con lo que mi naturaleza pedía y me uní a mi dulce Batisfera. A veces, en la última conversación del día, me susurra entre las sábanas: "Eres más carlista que tu padre".
Y sé que mis ojos brillan en la oscuridad.
nomeacuerdo — 21-11-2005 20:53:17
Cheeshire Cat — 22-11-2005 14:01:53